Biografía de Miguel de Cervantes:

De noble cuna, aunque de pobre familia, nació Miguel de
Cervantes el 7 de octubre de 1547. Varias ciudades se disputaron el honor de ser su cuna; hoy se tiene como cierto que nació en Alcalá de Henares, siendo bautizado en la iglesia Parroquial de Santa María la Mayor.

 

Su padre era un pobre cirujano cargado de familia, por lo que el pequeño Miguel no tuvo ocasión de recibir estudios que avivaran su inteligencia. Mas, ésta era tan
despierta, y su afición a la lectura tan viva, que de niño recogía y leía hasta los papeles rotos que encontraba por las calles. También, fue enormemente aficionado al teatro y no desperdiciaba ocasión de meterse en los viejos corrales donde se representaban las comedias de entonces. Así pudo admirar al gran Lope de Rueda.

Mas no era Cervantes de la madera de los criados. Pronto se cansó de la vida muelle y regalada que llevaba en casa de Monseñor Acqua Viva, y determinó abrazar la carrera de las armas. Un día, se alistó de simple soldado en la compañía del famoso capitán, Diego de Urbina. En ocasión en que las naves españolas fueron enviadas por  Felipe II, y al mando de Don Juan de Austria, a aliviar la triste situación de los venecianos a quienes hostigaban sin cesar los hombres del Gran Turco, la compañía de Urbina, y con ella Cervantes, fue destinada a la galera «Marquesa».

Después de largos días en el mar, la escuadra cristiana descubrió, el 7 de octubre, a la armada turca, frente a las bocas de Lepanto. El ataque lo inició la: «Marquesa» y aunque Cervantes se hallaba enfermo, subió a cubierta y luchó bravamente,  perdiendo el movimiento de un brazo en aquella tan gloriosa ocasión.

En adelante fué llamado, Cervantes, «El manco de Lepanto».  Sus heridas eran graves y tuvo que permanecer en un hospital de Messina, hasta curarse de ellas. Don Juan de Austria, jefe supremo de la flota cristiana e hijo de Carlos V, le visitó en tal ocasión alabando su valor y dándole algunos ducados para su mejor asistencia. No pasó, sin embargo, de soldado raso, y al quedar restablecido del todo, en 29 de abril de 1572, se incorporó al Tercio del famoso don Lope de Figueroa.

En Sicilia y en Corfú, persiguieron y lucharon con los turcos, realizando el 9 de octubre la .expedición a Túnez. En este plan guerrero vivió Miguel de Cervantes 5 largos años, peleando por tierra y por mar, gozando con las bellas cosas que veía, pero padeciendo pobreza, privaciones y cruentas heridas. Por ello obtuvo licencia de sus jefes para regresar a la patria.

Hemos visto a Cervantes cultivar, desde niño, las letras. De mozo parece haberlas dejado por las armas. No fue así del todo, pues en sus largas andanzas aventureras, recogió de la vida, material abundante para su obra literaria, y aún en las mazmorras de Orán se entretenía en escribir y representar comedias. Es desde su matrimonio, sin embargo, cuando deja definitivamente la espada por la pluma. Ante todo escribe «LA GALATEA», novela pastoril en que tenía grandes esperanzas; y después escribe varias comedias, entre las cuales sólo han sobrevivido a su autor «EL TRATO DE ARGEL» y «LA NUMANCIA». La llegada al teatro español del gran Lope de Vega hace oscurecerse la estrella teatral de Miguel de Cervantes. Como su penuria era grande, Cervantes hubo de aceptar un puesto de alcabalero, equivalente a nuestro recaudador de contribuciones, y habiendo perdido una regular cantidad, fue condenado a tres meses de cárcel.
En la prisión de Argamasilla de Alba, se dice que fue escrito el «QUIJOTE» y aun el mismo Cervantes lo corrobora en el prólogo a su obra inmortal, y es realmente admirable que en un lugar donde «toda incomodidad tiene su asiento» se escribiese esta obra maestra de ironía y humor. Al salir Cervantes de la cárcel y probar su inocencia, no encontró editor para su libro y en vano se dirigió a los grandes señores de la corte para que costearan los gastos de edición.

Sabiendo que el Duque de Bejar, era muy inclinado a proteger las Bellas Artes, rogó a este magnate que quisiera escuchar nada más que un capítulo de la lectura de su libro. No se negó el Duque, en cuyo palacio, ante un selecto público, leyó Cervantes  el capítulo anunciado. ..causando tan gran entusiasmo, que el auditorio
 no le dejó acabar hasta dar fin al último capítulo.

No hay que decir que el Duque de Bejar costeó la edición del libro. y que éste, pronto se hizo famoso, dando a su autor no ya la celebridad y la gloria, sino la fortuna. Después del «DON QUIJOTE». Cervantes escribió otras muchas obras. siendo las más celebradas entre ellas las Novelas Ejemplares, narraciones cortas en que se refleja la vida española de aquel tiempo. En el año 1615. vio la luz pública la segunda parte de «EL INGENIOSO HIDALGO. DON QUIJOTE DE

 LA MANCHA». cuyo triunfo fue muy superior al que había obtenido la primera. Los literatos de la época, sin embargo. hicieron sufrir a Cervantes grandes desengaños, pero el pueblo le otorgó la popularidad  que merecía. Llegó a la vejez muy pobre y solo. pues su mujer había muerto. Le protegió, para que pudiera subsistir, el Conde de Lemos. y el 23 de abril de 1616, dejó de existir Miguel de Cervantes Saavedra, siendo su entierro tan humilde como había sido su vida.

source: http://www.quijote.tv/cerv.htm

¿Estás interesado en alguno de nuestros cursos?