La cita se puede encontrar rápidamente en la red. No hace falta realizar muchas pesquisas. Los buscadores escupen la respuesta fácilmente y, quien tenga perfil en alguna red social, sea menor de 25 años y esté mínimamente pendiente, seguramente ya forma parte de algún grupo que tendrá como leit motiv la celebración del evento. Porque la Fiesta de la Primavera de Granada en su edición 2011 ya tiene fecha, hora y lugar: el viernes 18 de marzo, a las 15:00 horas, en el botellódromo de Méndez Núñez.

La fecha está cerca de convertirse en una fiesta tradicional más de la ciudad que se repite año tras año. Y que, por otra parte, no va perdiendo poder de convocatoria, por lo que se puede deducir de las sucesivas concentraciones etílica-botelloneras y los amigos que tienen los grupos de las redes sociales tipo Facebook, que hacen que el evento corra como la pólvora. Algunas de las webs consultadas llegan a afirmar que, gracias a esa herramienta que en los países del norte del Magreb ha ayudado a unas cuantas revoluciones ciudadanas, la cita para celebrar la llegada de la Primavera en la capital -llueva, haga frío o un sol de justicia- ha sido distribuida ya entre 50.000 almas con ganas de macrobotellón.

Lo paradójico es que el cálculo no tiene por qué ser hiperbólico. La última de las citas, también en viernes -los estudiantes consideran ese día como lectivo a medias o directamente festivo- congregó en el recinto de Méndez Núñez a unas 30.000 personas con el único fin de hacer botellón. Y la hora a la que se calcula que se puede convocar también debería ser despreciada a la ligera, porque en la edición de 2010, la afluencia masiva comenzó antes de las 18:00 horas. De hecho, la Policía Local tenía activado un dispositivo a tal efecto desde las 14:00 horas, en previsión de que el río de gente que suele desembocar en el botellódromo cuando se dan estas concentraciones provocase el corte de alguna vía o problemas en la salida de la circunvalación hacia la rotonda de Méndez Núñez.

El concejal de Seguridad Ciudadana, Eduardo Moral, aseguró a este periódico que, en previsión de que ocurra “lo mismo que todos los años”, la Policía Local establecerá un dispositivo “tradicional”, coordinada con los sacrificados voluntarios de Protección Civil, que durante este tipo de aglomeraciones con alto contenido de alcohol en sangre suelen atender incidencias leves del tipo de cortes, contusiones por caída o algún que otro joven más mareado de lo que debe.

Las previsiones del edil pasan porque el servicio ordinario de agentes a los que les toque servicio esa tarde se vean reforzados en el turno de tarde y que incluso se hagan horas extraordinarias por parte de algunos agentes del cuerpo. Pero no muchas, teniendo en cuenta la política de recorte de servicios fuera de lo previsto. En total, el número de policías locales que vigilaría el botellódromo de Méndez Núñez serían de 100 o 150, aproximadamente. Y, además de controlar que no haya incidentes, también estarán a cargo de regular el tráfico en la zona en virtud de la afluencia de público de la convocatoria.

Así, afirmó el concejal de Seguridad Ciudadana, los agentes de la Policía Local podrían cortar las calles aledañas al centro comercial Hipercor, como ya ha ocurrido en ocasiones anteriores, o incluso restringir el paso de forma intermitente a la rotonda de Méndez Núñez.

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