De Medina-Elvira a Medina-Garnata

Antes del siglo XI la ciudad más importante en la zona se llamaba Medina-Elvira y estaba situada en Atarfe. Fue entonces cuando los ziríes cambiaron la capital de Medina-Elvira a Medina-Garnata. De Medina-Garnata es de donde surge el nombre de Granada, por evolución fonética.

Desgranando el nombre podemos saber que medina proviene del árabe y es una forma de referirse a las ciudades con una lógica parecida a la que usamos en español con el prefijo “Villa-” y al que se utiliza en inglés con el sufijo “-town”. Con el origen de la palabra “Garnata” encontramos distintas versiones.

Algunos teorizan que viene del latín (granatum “granado”) y que sería el árbol que da el fruto de la granada el que da nombre a la ciudad. Otras fuentes creen que el nombre viene del árabe (gar-anat “colina de peregrinos”). Ahora veremos como ambos tienen una poética relación.

El fruto del desierto

Si ha habido un fruto que ha sido icono de un pueblo ese ha sido la granada.

El fruto es originario de la zona que comprende desde Irán hasta el Himalaya. Es en Irán donde los persas la adoran. En el Corán, aparece como uno de los árboles del paraíso. Desde Irán algún día cruzó el golfo para llegar al desierto. Es allí donde cobra una mayor relevancia. Debido a su piel gruesa y su interior es capaz de soportar largos viajes por el desierto sin perder sus cualidades.

Fueron los bereberes, los nómadas del norte de África, los que traen la fruta a Europa.

El origen del nombre de granada

Antes hablábamos de que ambas teorías sobre el origen de Garnata podían tener relación. Que fueran los romanos los que llamaran a la ciudad con el nombre del fruto, símbolo de unión entre culturas. O que fueran los árabes los que la llamaran la colina de los peregrinos, haciendo referencia a esos viajeros del desierto, que ya habrían llegado a casa tras su viaje por el desierto.

La simbología de este fruto es muy amplia. En cada cultura se le atribuyen, o bien conceptos relacionados, o bien otros propios. Poco importan esos significados para la ciudad. Una ciudad para el que la granada significa otra cosa, más cercano al Gelem Gelem de los gitanos que a cualquier otro atributo clásico. Un nombre que hace honor a todos aquellos pueblos que han andado y andado para llegar a casa.

¿Estás interesado en alguno de nuestros cursos?