Seguramente ya conoces algo sobre Federico García Lorca. Sin embargo, debido a que no se ha podido encontrar su cuerpo, son muchas las leyendas que circulan alrededor de su muerte. Te contamos una de las más conocidas, la leyenda de la no-muerte de Lorca que dio a conocer el periodista Haro Vallejo.

¿Quién fue Lorca?

Cuando hablamos de Federico García Lorca lo hacemos del poeta español más influyente del siglo pasado. Con una extensa obra que abarca desde la poesía o literatura hasta obras de teatro que han conseguido mayor trascendencia. Sólo Valle-Inclán puede igualar el éxito de las obras teatrales de Lorca en España.

Federico, nació en una familia acomodada de Fuente Vaqueros, en la comarca de la Vega granadina, donde su padre tenía una hacienda. Su madre, profesora de escuela, le inculcó el gusto por las artes y sirvió como fuente de inspiración para el artista.

El poeta, que estudió en la Universidad de Granada e hizo grandes amistades en la ciudad de Granada, formó parte de la generación del 27, junto con otros grandes nombres como Vicente Aleixandre, Rafael Alberti, Gerardo Diego o Luis Cernuda, entre otros. También sería famosa su amistad con personajes tan importantes como Luis Buñuel o Salvador Dalí.

Lorca tras su muerteLa leyenda de la no-muerte de Lorca - Leyendas de Granada

Tras el golpe de Estado de 1936, Federico García Lorca esperó su detención en la Huerta San Vicente, la casa-museo situada en el actual Parque Federico García Lorca. Condenado por su amistad con Fernando de los Ríos, por motivos políticos y por su condición de homosexual, fue fusilado en el contexto de la guerra civil española por el bando sublevado el 18 de agosto del 1936 en Víznar.

Su estilo auténtico, si no original, ha inspirado y sigue inspirando a muchos artistas. En el flamenco y la cultura popular andaluza sigue siendo una de las figuras más homenajeadas.

La no-muerte de Lorca

Como tantos otros muertos de la guerra civil, su cadáver fue enterrado en una fosa cercana a Víznar y Alfacar y no se ha logrado recuperar. Es por eso que surgieron leyendas como la del periodista Haro Vallejo.

Cuenta que de Alfacar, pueblo de panaderos, salió un día uno hacia Víznar y en su camino se encontró con el cuerpo del poeta, malherido pero aún con vida. El panadero socorrería a Lorca y lo llevaría al convento de San Bartolomé, en el Albaicín.

Allí cuenta Haro Vallejo que Lorca viviría rebautizado como Manolo y con una mente completamente destrozada a causa de las heridas del fusilamiento. En 1954 murió y no fue hasta 20 años después donde esta historia se daría a conocer gracias a que el panadero reconoció al poeta en una grabación del noticiario.