Entre la Carrera del Darro y la Alhambra, andando por calles estrechas y placetas escondidas, encontrarás uno de los miradores más bonitos de Granada: el Mirador de la Churra.

Situado en la zona que lleva su nombre, es uno de los miradores más desconocidos de la ciudad. Por cierto, nadie puede negar que sea uno de los que regalan unas vistas increíbles del barrio del Albaicín, cuyas típicas casas blancas se colorean de naranja al atardecer.

De hecho, la puesta de sol es el momento ideal del día para disfrutar de este lugar casi secreto, frecuentado sólo por los poquísimos turistas que se lo encuentran o por aquellos granadinos que han descubierto su belleza y aprovechan de su magia para relajarse mirando al sol mientras se desvanece, quizás comiendo snacks y bebiendo cerveza.

 

Llegar a este mirador es más fácil de lo que se pueda imaginar. Ascendiendo la Cuesta Gomérez desde Plaza Nueva, después de pocos metros, tendréis que girar a la izquierda hacia Placeta de la Miga y luego a la derecha hacia Calle Almanzora. Al final de este camino, os encontraréis el Mirador de la Churra, desde el que podéis tomar fotos memorables.

 

Fotos: Luca Sarti

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