¿No hay tu tía o no hay tutía?

Según la Crónica de la lengua española 2020:

La forma tradicional y originaria de esta locución es no hay tutía, pero se admite también la variante no hay tu tía, surgida por etimología popular. Tiene el sentido figurado de ‘no hay remedio’, porque la tutía o atutía (óxido de cinc) se usaba en ungüentos medicinales.

 

 

No hay tu tía

Foto enyoy spanish on skype

 

 

 

La atutía era el resto de óxido de cinc que quedaba adherido en las paredes de los hornos tras la fundición del latón (aleación de cobre y cinc).  La antigua medicina árabe (del árabe attutíyya) lo utilizaba para la creación de una medicina para curar todo tipo de enfermedades, sobre todo oculares.

¿Por qué se crean estas expresiones?

Normalmente, cuando oímos expresiones o palabras que no reconocemos, tendemos a asociarlas a otras fonéticamente próximas que sí controlamos. Es el caso de mondar. Uno de sus significados es » Quitar la cáscara a las frutas…» . De ahí que el habla popular lame incorrectamente mondarina  a la mandarina asociando a la fruta con la facilidad que ofrece para quitarle la piel cuando, en realidad, su nombre viene de mandarín tomando su nombre de la similitud del color de la fruta con el de las túnicas de aquellos funcionarios de la antigua China imperial.

 

No hay tu tia

Mandarina-Foto Infobae

Como a estas pomadas  elaboradas a base de óxido de cinc o atutia tenían  grandes cualidades curativas empezó a utilizarse ‘no hay tutia’ con el sentido de no hay solución’, ‘no hay remedio’.

Con el paso del tiempo, el sustantivo tutia cayó en desuso y dejó de ser reconocible por los hablantes, lo que propició que se reinterpretara la locución originaria como ‘no hay tu tía’, con la inclusión de un sustantivo conocido por todos: tía, mucho más familiar.

Si estás haciendo un curso de español  o deseas ser profesor  todas estas curiosidades te resultarán muy útiles.