Método Preparación:

Los garbanzos deben estar a remojo toda la noche, el bacalao durante dos días y el guiso debe hacerse de un día para otro, así es como está realmente bueno, de modo que conviene planificar el trabajo con cierta antelación.

  1. Poner a remojo los garbanzos la víspera.
  2. Al día siguiente, poner una cazuela con agua, el  aceite, los ajos, el  laurel, el puerro y la cebolla.
  3. Cuando hierva el agua, añadir los garbanzos  previamente lavados. Dejar hervir, y bajar el fuego,  dejando cocer por espacio de 2 horas, añadiendo  agua  caliente si fuera necesario. Al final de la  cocción, añadir el bacalao troceado y las espinacas  salteadas con ajo. Poner a  punto de sal y servir muy caliente.

Variantes del plato: 

Es muy tradicional acompañar este plato con huevos duros partidos en cuatro y flotando sobre el guiso. Quizás sea siguendo la costumbre judía de los Guebos Haminados del Seder. No es que sean imprescindibles, pero tampoco están mal.