WASHINGTON IRVING Y LA ALHAMBRA. 150 Aniversario (1859 – 2009)Fecha:  Del 2 de octubre de 2009 al 28 de febrero de 2010
Lugar: Capilla y Cripta del Palacio de Carlos V

El Patronato de la Alhambra y el Generalife ha organizado una extensa programación de actividades en homenaje a la figura del escritor norteamericano Washington Irving, iniciadas en 2007 coincidiendo con la celebración del 175 aniversario de la publicación de la primera edición de los Cuentos de la Alhambra, y que culminan en 2009, fecha del 150 aniversario de su muerte.
La exposición Washington Irving y la Alhambra. 150 aniversario es parte del programa conmemorativo y evoca su viaje por Europa y España, prestando especial atención a su recorrido por Andalucía, la ciudad de Granada y su amada Alhambra. Así, a través de manuscritos originales, primeras ediciones de sus libros, dibujos, grabados y pinturas de gran calidad, fotografías antiguas y filmografía, interactivos y maquetas, este homenaje a Irving es, al mismo tiempo, una puesta en valor de la historia de Andalucía, sus paisajes y paisanaje, una parte de su historia contada a través de otras historias.
Un total de 189 piezas componen esta muestra, que ha contado con la colaboración de 40 prestatarios además del Patronato de la Alhambra y el Generalife, entre los que se encuentran New York Public Library, Hispanic Society of America, Museo del Prado, Museo Romántico, Biblioteca Nacional, Patrimonio Nacional, Museos de Gran Bretaña, Francia y Alemania.

info facilitada por: Museo de la Alhambra www.alhambra-patronato.es

GRACIELA ITURBIDE. FOTOGRAFÍAS (1969 – 2008)
Fecha17 de Septiembre de 2009 a 8 de Noviembre de 2009Lugar: Centro José Guerrero

Horario: De martes a sábado de 10:30 a 14 h y de 16 a 21 h. Domingos de 10:30 a 14 h [cerrado lunes y domingos por la tarde]

Desde el 17 de septiembre al 8 de noviembre de 2009 se podrá visitar, en el Centro José Guerrero de la Diputación de Granada, una retrospectiva de la fotógrafa mexicana Graciela Iturbide.
Autora de una obra amplia, intensa y singular, Iturbide es uno de los grandes nombres de la fotografía artística de inspiración social y cultural. Su aportación y su talento han sido reconocidos con la reciente concesión (2008) del Premio Hasselblad, el más alto galardón al que un fotógrafo puede acceder en la actualidad.
Esta exposición retrospectiva, organizada por la FUNDACIÓN MAPFRE y el Centro José Guerrero de la Diputación de Granada, propone un viaje transversal por la obra de Graciela Iturbide que, partiendo de sus imágenes más recientes, se remonta hasta sus primeras fotografías. Sin atender a un estricto orden cronológico, sus proyectos más representativos quedan enlazados con aquellas temáticas que mejor definen su poderoso imaginario creativo.
Destacar también que se presenta junto a las fotografías de la serie ‘El baño de Frida’ un vídeo documental realizado por el cineasta mexicano Nicolás Echevarría, en el que filma a Iturbide durante la sesión de fotos en el baño de Frida Kahlo, mostrando su particular forma de ver y sentir este lugar y sus objetos.

SOBRE LA ARTISTA

Graciela Iturbide (Ciudad de México, 1942) es una de las fotógrafas más destacadas de la escena contemporánea internacional. A lo largo de cuatro décadas ha ido construyendo una obra intensa y profundamente personal, fundamental para comprender la evolución de la fotografía en América Latina.
Iturbide inicia su trayectoria como fotógrafa a finales de la década de los sesenta, tras ingresar en el Centro de Estudios Cinematográficos de México. Es allí donde, de la mano de Manuel Álvarez Bravo, el gran maestro de la fotografía mexicana, descubre en la cámara fotográfica su auténtico medio de expresión creativa. Su aprendizaje con Álvarez Bravo es sin lugar a dudas fundamental y supone, más que una influencia formal, la transmisión de un legado, de una sensibilidad basada en valores artísticos vinculados al arte moderno, pero sobre todo a una cultura tan rica y compleja como la mexicana.
Desde sus primeras instantáneas, Graciela Iturbide se muestra en posesión de una capacidad fuera de lo común para captar aspectos que la representación fotográfica tiende a eludir. Su proceso creativo arranca de una observación participativa para convertirse luego en una continua exploración vital que integra lo vivido y lo soñado en una compleja trama de referencias históricas, sociales y culturales.
Para Iturbide fotografiar es, ante todo, un pretexto para conocer. La intensidad de su obra proviene en gran medida de su concepción de la fotografía basada en el valor de la experiencia. Asumiendo la propia subjetividad, despojando la fotografía de su hipotética verdad totalizadora, Iturbide documenta y fabula poniendo de manifiesto algunas de las paradojas en las que vivimos inmersos.
A caballo entre lo documental y lo poético, su singular forma de mirar se hace patente desde sus primeros proyectos, centrados en comunidades indígenas de México, en los que Iturbide nos confronta con cuestiones que rebasan las fronteras de un ámbito geográfico específico: la fragilidad y la difícil subsistencia de los sistemas socioculturales que conviven bajo otras culturas hegemónicas, la presencia del rito en la gestualidad cotidiana o la dimensión simbólica de paisajes y objetos.
Célebre por sus retratos de los indios Seris, que habitan en la región del desierto de Sonora, por su visión de las mujeres de Juchitán (en el Istmo de Tehuantepec, Oaxaca), o por su fascinante ensayo sobre los pájaros que lleva años fotografiando, el itinerario visual de Graciela Iturbide ha recorrido, además de su México natal, países tan distintos como España, Estados Unidos, India, Italia y Madagascar. Su curiosidad por las distintas formas de diversidad cultural han convertido el viaje en una dinámica de trabajo a partir de la cual expresa su necesidad como artista: “fotografiar como pretexto de conocer”, según sus mismas palabras.
Al igual que fotógrafos como Brassaï o Christer Strömholm, con quién mantiene importantes lazos de afinidad, Iturbide posee una rara habilidad para evitar en sus encuadres lo que es obvio o anecdótico. A veces este talento para enmarcar lo que llama su atención puede traer consigo una visión casi mística de lo cotidiano; en otras, nos lleva al centro mismo de cuestiones cruciales de nuestra sociedad. En cualquier caso, en la obra de Graciela Iturbide siempre queda patente su talento para hacer aflorar metáforas inusuales. Nuestra Señora de las iguanas o El señor de los pájaros, por citar tan sólo algunos de los ejemplos más paradigmáticos, ilustran de forma explícita cómo en la visión de Iturbide el acontecimiento y su dimensión poética están intrínsecamente ligados.
A lo largo de su carrera ha recibido varios reconocimientos, entre los que destacan el premio Eugene Smith Memorial Foundation por su obra Juchitán en 1988. Paralelamente su obra continúa obteniendo el reconocimiento internacional: recibe el Gran Premio del Mois de la Photo de París y el Gran Premio Internacional del Museo de Fotografía de Hokaido, Japón. Ha sido asimismo reconocida con el premio The Hasselblad Foundation International Award in Photography 2008, el más alto galardón al que un fotógrafo puede acceder en la actualidad.


SÍNTESIS DEL PROYECTO EXPOSITIVO

PLANTA BAJA

Paisajes y objetos
Desde finales de los años noventa los viajes de Graciela Iturbide se suceden, pero hay dos destinos que adquieren especial relevancia. El primero es el sur de los Estados Unidos. Los paisajes desolados que se va encontrando transmiten una sensación de distancia. Se trata de lugares en los que también es visible la huella del hombre, lo que acentúa el sentimiento de ausencia: campos labrados hasta el horizonte, balas de paja, postes desclavados, casas abandonadas. Son imágenes que parecen responder a una nueva visión, a un nuevo ciclo en la vida de Iturbide.
En 1998, tan sólo dos meses después de su recorrido por Estados Unidos, realiza su primer viaje a la India. “Empecé a ver cosas –comenta- en las que nunca antes me había fijado. Estaba en una búsqueda nueva de paisajes, objetos, totalmente contraria a mi actitud de antes que se fundaba en el contacto con la gente”. En la India también se producen algunos encuentros y retratos, pero lo que se abre ahora con fuerza es una nueva dimensión que aflora en su manera de fotografiar el paisaje, objetos encontrados al azar y sobre todo, los pájaros. Es en India donde fragua su idea de dedicarles un libro que publicará unos años más tarde.

PLANTA PRIMERA

México: rituales de fiesta y muerte
Desde finales de los sesenta hasta la década de los años ochenta, en la obra de Iturbide predominan los retratos, fruto de encuentros casuales en sus paseos por los mercados de Ciudad de México, así como en los viajes que emprende a las pequeñas poblaciones rurales. Es característico de esta etapa su interés por la atmosfera teatral que impregna las fiestas populares mexicanas. Se trata de celebraciones en las que confluyen los ritos católicos y las tradiciones indígenas en una gran parafernalia carnavalesca.
En fotografías como Jano, Volantín o Carnaval, es muy visible este interés y se puede advertir como Iturbide se aleja de las escenas de acción para enmarcar a las personas individualmente, eliminando cualquier detalle que pudiera resultar anecdótico o efectista. De esta forma, concentra toda la atención en los personajes y transmite la dimensión trágica que revelan las máscaras o el disfraz. Esta intensidad aflora también en imágenes como Novia muerte, Primera comunión o Procesión, donde no sólo pone de relieve la ironía con la que el imaginario mexicano representa la muerte, sino que acentúa el carácter surrealista de estos ritos sociales.

En el nombre del padre
Realizado en 1992, este proyecto muestra la visión de Iturbide sobre el sacrificio de centenares de cabras que cada año se celebra en las montañas mixtecas de Oaxaca desde los tiempos de la conquista española. Partiendo de la premisa de que el sacrifico no es sino la repetición de un mito cosmogónico, una escenificación del acto primordial de la creación del mundo, En el nombre del padre no es ningún reportaje al uso sobre las costumbres locales, sino un verdadero tour de force visual sobre la muerte, la sangre y la espiritualidad. A partir de la documentación del acontecimiento, Iturbide ahonda en la pesada carga histórica que subyace a la violencia de estos sacrificios evocando también resonancias bíblicas, tal y como revela el título de la serie.
Visto retrospectivamente, este proyecto marca también un momento significativo en su trayectoria, una transición. Paulatinamente la figura humana va desapareciendo y su trabajo se vuelve más contemplativo y ensimismado. La complicidad que antes establecía con la gente y que se manifestaba en sus numerosos retratos deja paso a una experiencia más íntima y solitaria con el paisaje.
El baño de Frida
En 2006 recibe el encargo de fotografiar uno de los baños de la casa-museo de Frida Kahlo que había permanecido cerrado desde su muerte en 1954 por deseo expreso de su marido, el pintor Diego Rivera. La dirección del museo no decide averiguar qué se halla en su interior hasta el 2004 y, antes de empezar a clasificar y catalogar su contenido, invita a Iturbide a que lo fotografíe. Nadie sabe a ciencia cierta qué razones llevaron a Rivera a decidir la clausura del baño. Quizás fuera simplemente la necesidad de preservar un lugar íntimo de la artista, como atestiguan los objetos personales allí encontrados: corsés, la pierna ortopédica de Frida y unas muletas, carteles políticos de Lenin y Stalin, medicinas y otros objetos desgastados por el tiempo que Graciela Iturbide fotografía como reliquias incorruptas de un santuario profanado.
Consciente de la devoción que despierta este icono de la cultura mexicana, se acerca a los objetos y enseres de la pintora reinterpretándolos desde su propio espacio poético. Acompaña estas fotografías un vídeo documental realizado por el cineasta mexicano Nicolás Echevarría. Célebre por documentales como María Sabina. Mujer Espíritu (1979), Poetas campesinos (1980), Memorial del 68 (2008) o su película Cabeza de Vaca (1990), Echevarría filma en esta ocasión a Iturbide durante la sesión de fotos en el baño de Frida Kahlo mostrando su particular forma de ver y sentir este lugar y sus objetos.

El jardín botánico
En 1998 Iturbide empieza a fotografiar el jardín botánico de Oaxaca. Publicadas más tarde en su libro Naturata, en estas imágenes aflora una naturaleza domesticada que adolece de una profunda vulnerabilidad. En un jardín cuyas especies autóctonas no pueden sobrevivir si no es gracias a especiales cuidados y atenciones, Graciela Iturbide parece escenificar una unidad fracturada, el equilibrio perdido de ese ecosistema tan frágil entre naturaleza y cultura. Mito primordial, realidad inmediata o proyección utópica, la historia del jardín es también la historia del hombre. Y el jardín de Iturbide destila fragilidad. Estructuras que sostienen, cuerdas que amarran, paños que protegen, zanjas, reglas, etiquetas…; se respira un cierto aire hospitalario. La reflexión no es sombría, sino sutilmente nostálgica.

PLANTA SEGUNDA

Otras fronteras
La esfera a partir de la cual Iturbide inicia su diálogo con el mundo es principalmente la de la vida cotidiana de los campesinos y comunidades indígenas. Son ellos sus primeros interlocutores, ellos quienes le entregan las llaves de acceso a un mundo todavía ajeno para ella. Pero su exploración, que es a la vez una búsqueda identitaria, no queda relegada a su propio país. En España, visita la comunidad gitana en La Chanca, Almería; en la India, es la mirada intensa de unos travestis lo que atrae su atención. Su curiosidad y deseo de conocer la diversidad cultural la convierte en una infatigable viajera, siempre dispuesta a dejarse atrapar por la mirada cómplice de las gentes que ha ido encontrando a lo largo de sus periplos por el mundo.

Juchitán
Su visión de las culturas autóctonas de México sella la iniciación al mundo de la fotografía de Iturbide. Realizado entre 1979 y 1986, Juchitán de las mujeres es sin duda el trabajo que deja una huella más profunda en su carrera y la consagra a nivel internacional. Juchitán es el bastión de la cultura zapoteca y el símbolo de la resistencia indígena, pero es también un mundo cuyas normas sociales son en aquellos momentos algo atípicas si se las compara con las del resto del país. Son las mujeres quienes gestionan el mercado, al que no tienen acceso los hombres, exceptuando los muxés, homosexuales travestidos que están integrados en la comunidad. En este proyecto Iturbide da cuenta de su experiencia con las gentes de la comunidad zapoteca de Juchitán (Oaxaca), especialmente con las mujeres. Lejos de ofrecer una visión idealizada o anecdótica de lo indígena, se sirve de su sentido del humor y de la ambivalencia del medio fotográfico para adentrarse en la complejidad de un orden sociocultural distinto a través de unos retratos llenos de complicidad.

Los que viven en la arena: seris

Con este proyecto sobre los indios seris del desierto de Sonora, que realiza en 1979 por encargo del Instituto Nacional Indigenista, Graciela Iturbide suscita una reflexión que rebasa las circunstancias específicas de esta comunidad: la escisión que produce vivir entre dos sistemas de referencias culturales casi antagónicos. Para apreciar esta escisión basta con fijarse en las miradas de los retratados, en el porte de sus cuerpos erguidos, altivos, elegantes. Todo un compendio de actitudes que, más allá de la idiosincrasia de sus ropas, revelan su respuesta ante la injerencia de una cultura ajena que asumen no sabemos si con estoicismo o con distante resignación. Aquí también, como en su proyecto de Juchitán, Iturbide adopta una posición rompedora respecto a los esquemas y principios unívocos establecidos a la hora de fotografiar una cultura que ha sido estigmatizada.

CATÁLOGO

El catálogo de la exposición recoge una cuidada selección de 180 fotografías realizadas a lo largo de cuatro décadas que ocupan ya su trayectoria. Editado en inglés y español, contiene textos de Marta Dahó, profesora de Historia de la fotografía en el IDEP de Barcelona, comisaria independiente y, en cuanto tal, responsable última del discurso expositivo de esta muestra, presenta el texto “Graciela Iturbide: en la línea de sombra”. En él traza un completo recorrido por su obra buscando algunos sentidos ocultos de un discurso polisémico pero sólido y reivindicando el carácter no periodístico ni etnográfico de la obra de Iturbide, centrada en la evolución de una mirada implicada y comprometida poéticamente.
Dado el carácter narrativo e inspirador de la fotografía de Graciela Iturbide, en esta ocasión es el novelista y periodista mexicano ganador del Premio Herralde en 2004 Juan Villoro quien se ha encargado de dar un nuevo soporte textual a algunas de sus obras. Elaborado con total libertad y lejos de cualquier academicismo, Villoro ha trabajado desde su campo, la literatura, en el relato “Forward » Kioto”.
El catálogo se completa con la biografía “Vida (y muertes) de Graciela Iturbide”, donde acompañamos a la fotógrafa en su itinerario vital y creativo desde su infancia de admiradora fetichista de la fotografía familiar hasta su reconocimiento internacional a través del premio Hasselblad, y con una completa bibliografía que pone a disposición del lector lo más interesante de todo lo editado por y sobre la fotógrafa.

info facilitada por: www.centroguerrero.org

 

“ANIMALES DE MUSEO. EL ARTE DE LA TAXIDERMIA”

El arte de la taxidermia, en la que se muestra esta técnica de conservación a través de más de un centenar de grandes mamiferos naturalizados, puede contemplarse desde el 20 de julio en el Parque de las Ciencias.

 

“SISTEMA BRAILLE”

La exposición temporal “De la pauta y el punzón al braille computerizado” conmemora el bicentenario del nacimiento de Louis Braille, inventor del sistema de lectoescritura para personas ciegas, y se podrá contemplar del 15 al 19 de septiembre en la sala de exposiciones temporales del Centro Cultural de CajaGRANADA Memoria de Andalucía. Muestra organizada por la ONCE.

El Braille ha permitido a los ciegos la posibilidad de acceder a la educación, a la cultura, o a la comunicación de forma escrita. Además es una de las puertas que les introduce en las nuevas tecnologías y la sociedad de la información.

“VISITAS GUIADAS AL MUSEO DE BELLAS ARTES”

Visitas GRATUITAS al Museo impartidas por Antonio Callejón Peláez y Teresa Megías Gámiz, que, a través de interesantes temas monográficos, interpretarán las obras del museo para todo aquél que quiera saber algo más sobre ellas.

Tema de la próxima visita:
La imagen de la mujer a través del arte. Museo de Bellas Artes

PUNTO DE ENCUENTRO: acceso al Museo de Bellas Artes de
Granada (Palacio de Carlos V).
AFORO: 30 personas (aforo limitado por orden de llegada).

DÍAS: Domingos
SEPTIEMBRE: 6, 13, 20, 27
OCTUBRE: 4, 11, 18, 25
NOVIEMBRE: 1, 8, 15, 22, 29

HORARIO: 12:00 H.
DURACIÓN: 1:30 H.

MÁS INFORMACIÓN: teléfono 958575450

“MIL BESOS”

El fotografo colombiano Ruvén Afanador presenta en Mil besos, sesenta imágenes fotográficas de gran formato, e inmortalizados, en blanco y negro. Mil besos y un tributo a la mujer, y a su sensibilidad… Y, todo ello, a través de la contemporánea visión del flamenco, que capta la cámara de Afanador. Atrevido, innovador e influenciado por la fotografía de moda, el internacionalmente conocido Ruvén Afanador nos deleita con su particularísima visión de un género artístico frecuentemente denostado. Y se dirige al espectador con un lenguaje extremadamente contemporáneo. Como si de una pasarela se tratara, el Patio Elíptico del Centro Cultural CajaGranada Memoria de Andalucía se viste de gala y acoge, desde el 30 de septiembre, la exposición de un Ruvén Afanador que despoja a bailaoras y cantaoras de toda Andalucía de su entorno natural vinculado al flamenco, para mostrarnos un retrato ajeno, único y alejado de simplistas estereotipos. También en el Bicentenario del nacimiento de Louis Braille se celebra una exposición temporal dedicada al creador del sistema Braille. Gracias a él, la lectura, la escritura y el marcaje de artículos de uso cotidiano (como los medicamentos o las botonaduras de ascensor, por poner sólo dos ejemplos suficientemente ilustrativos) se ha hecho posible desde, en un primer lugar, la existencia de un sistema y, en segundo y no menos importante, la labor de concienciación social de ONCE para su aplicación general en España. Durante el desarrollo de la exposición se realizarán talleres y visitas guiadas.

“CAMINO DE RONDA”

Se pueden recorrer los jardines con la vista o los caminos de la Alhambra con el programa Espacio del mes que este mes está dedicado al Camino de Ronda, el pasaje que rodea la muralla de la fortaleza y que constituye uno de los mejores ejemplos para comprender el funcionamiento de la estructura defensiva de la Alhambra. Rodeada por una muralla que la hacía inexpugnable a cualquier ataque, enlazándola con la muralla general de la ciudad de Granada, en ella se abren cuatro puertas principales (Armas, Arrabal, Justicia y Siete Suelos) y se distribuyen más de una treintena de torres, entre ellas las hay que funcionaban como viviendas, mientras que otras actuaban como puntos estratégicos del complicado sistema defensivo. Por la cara interna de la muralla corría a lo largo del perímetro un camino de ronda que ponía en comunicación los diversos recintos y servía, en caso de asedio, como foso de protección.
En el tramo noreste de la muralla, siguiendo el paseo de las torres, encontramos uno de los mejores ejemplos para comprender el funcionamiento de la estructura defensiva de la fortaleza: La calle de Ronda en el tramo comprendido entre la Torre de los Picos y la del final de la Carrera. Esta calle, que en un principio discurría paralela a toda la muralla por su cara interior, tenía por objeto el acudir rápidamente a algún punto de la misma donde se produjese un ataque, reforzando la defensa en ese sector. Al igual que el adarve, paso que servía para el recorrido de la guardia en la parte alta de la muralla, su paso se realiza bajo un puente, que en algunos sitios llega a ser un verdadero túnel.
Se puede conocer el Camino de Ronda los martes, miércoles, jueves y domingos con la entrada general de la Alambra y en grupos como máximo de 30 personas

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“DE TEATROS,MÚSICAS Y AMISTAD. EN TORNO A ÁNGEL BARRIOS”
Exposición que presenta documentación original relacionada con el Archivo de la Alhambra además del Legado Ángel Barrios, en la que se recogen momentos y amistades de la vida del músico. Piezas que también forman parte del Centro de Documentación Musical de Andalucía, y que ha sido tratada de forma libre en su reproducción y con intencionalidad plástica, llevando, por ejemplo, a serigrafía de gran formato algunos de los elementos iconográficos de interés para lo que se pretende mostrar. Hasta el 31 de diciembre de 2009.

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