La Virgen de las Angustias de Granada es la patrona y el corazón devoto de los ciudadanos. En otras palabras, cada septiembre Granada se llena de fe, flores y tradiciones para rendir homenaje a la Virgen. Una devoción que nace en el siglo XVI y que, con el paso de los siglos, ha crecido hasta convertirse en un profundo símbolo de la identidad granadina.
Origen e Historia de la Virgen de las Angustias
La Virgen de las Angustias es una imagen devocional atribuida al escultor Gaspar Becerra, realizada entre 1550 y 1560. La iconografía corresponde a la figura de la Piedad: María sostiene en su regazo el cuerpo inerte de Cristo. Refleja dolor y esperanza al mismo tiempo.
Desde el principio, la fe contó con un fuerte apoyo episcopal que se extendía por toda la archidiócesis de Granada. En 1887, el papa León XIII proclamó a la Virgen Patrona de la ciudad, y en 1913 fue coronada canónicamente. En particular, la visita de San Juan Pablo II a su Basílica en 1982 confirmó aún más el lugar especial que la Virgen ocupa en el corazón de los granadinos.
Septiembre: El Mes de la Virgen
El mes de septiembre está enteramente dedicado a la Patrona. Durante estos días la Basílica de la Virgen bulle de cofradías, escuelas, asociaciones y miles de fieles que vienen a rendirle homenaje. Entre los principales actos destacan:
- Solemne Novena, con misas diarias que llenan de oraciones la Basílica.
- Ofrenda Floral y Solidaria, el 15 de septiembre, cuando miles de personas hacen largas colas para depositar flores a los pies de la Virgen de los Dolores Granada, creando un mosaico multicolor que cubre la fachada del templo y llena el ambiente de aromas y fervor. La ofrenda se completa con la tradicional petalá de los bomberos y concluye con la oración del Ave María.
- Procesión de Alabanza, el último domingo de septiembre, que recorre el centro histórico de Granada hasta la Catedral. Acompañada por miles de fieles, bandas musicales y cofradías, es el evento más grande y emotivo del mes.
Una Fiesta que Une Fe y Tradición
Además del fuerte elemento religioso, la fiesta de la Virgen tiene profundas raíces culturales y sociales. Durante estos días, el centro de Granada se transforma en un gran mercadillo otoñal donde se venden productos típicos de la temporada: castañas, acerolas, azofaifas, granadas y maoletas.
Ineludible es la Torta de la Virgen, el dulce típico de la festividad. Tradicionalmente cocida en horno de leña y rellena de cabello de ángel, es compartida por las familias como símbolo de unidad y alegría. Probarla es casi obligatorio como participar en la procesión o en la ofrenda floral.
La Basílica: Corazón de la Devoción a la Virgen
La Basílica de Nuestra Señora de las Angustias, situada en la Carrera del Genil, se convierte en el centro de la celebración. En septiembre abre sus puertas, magníficamente decorada, para acoger peregrinos y visitantes. Las campanas suenan gozosamente, recordando a todos que Granada vive su mes más especial.
La devoción a la Virgen, Patrona de la ciudad, va más allá de la tradición religiosa. Se trata de un símbolo viviente de fe, identidad y unidad de Granada. Cada septiembre, Granada renueva este vínculo secular a través de flores, procesiones y el dulce sabor de la Torta de la Virgen.
Hoy, como ayer, la Virgen de las Angustias de Granada sigue siendo el corazón espiritual de Granada. Además, es refugio para todos aquellos que se dirigen a ella con fe.


