Zapatero, a tus zapatos

Ideas clave: Intromisión

 

Observaciones: Al parecer, este refrán procede de una anécdota en la que participaron un zapatero y un pintor. A raíz de un comentario del zapatero, el pintor rectificó en uno de sus cuadros la hechura de una sandalia. Pero en seguida el pintor se vio obligado a acallar los comentarios del zapatero sobre la obra, pues aludían a cuestiones ajenas a su oficio, y recomendarle que se ocupara sólo de lo que entendía, los zapatos. Cada uno debe ocuparse de sus asuntos, de su profesión y opinar sólo de lo que entiende, evitando meterse en lo que no le afecta ni entiende.

Zapatero, a tus zapatos

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